¡Pop sin azúcar! El valle encantado

Israel Urmeer
28 Ago 2021
09 Ene 2022

Para su intervención a la valla del MACG, Israel Urmeer (Ciudad de México, 1990’s) construye un paisaje ficticio con un exceso de animismo: un automóvil antropomorfo de la marca Ford, un tren Quetzalcóatl, un simbionte entre arácnido y torre de perforación, un cactus panóptico. Los híbridos entre máquina, animal y humano, conviven en un horizonte demarcado por el guerrero Popocatépetl y la princesa Iztaccíhuatl. La pintura digital retoma el imaginario nacionalista proveniente de la tradición paisajística del siglo XIX y de la grandiosidad del muralismo del siglo XX, y lo entreteje con referencias a grandes empresas capitalistas y a elementos de la cultura popular globalizada. Los dibujos animados, el cómic, el manga y series de televisión como My Little Pony, NarcosSweet Tooth o Stranger Things alimentan este universo. 

En su caso, tanto el ferrocarril como las antenas, los espectaculares y las cámaras de seguridad, no apuntan a una alabanza al desarrollo ni a una crítica al progreso, sino a visibilizar su hibridación e inminente fallo. Las grandes promesas del sueño moderno nunca llegaron y, más bien, fueron dejando a su paso una serie de fracturas. Las imágenes publicitarias muestran la apropiación y explotación territorial y laboral que las empresas llevan a cabo en nombre del capital. El género pictórico del paisaje le sirve al artista para reflexionar sobre la construcción ideológica de un territorio atravesado por la privatización y el uso de la tecnología. El sueño de progreso modernista se convierte ahora en un escenario de ciencia ficción, poniendo en evidencia el futuro distópico que habitamos. 

Urmeer presenta en este paisaje un ¡Pop sin azúcar! y deja ver el lado obscuro de estas alegres y coloridas referencias. La pintura digital nos abre una puerta al upside down, una dimensión alterna, paralela a nuestro universo: la destrucción del territorio y, por lo tanto, del medio ambiente; la vigilancia que acompaña el “divertido” uso del celular y las redes sociales; el futuro distópico que retratan fantasiosamente las series televisivas y que vivimos de forma cotidiana, aunque no parezcamos darnos cuenta. El Valle de México está encantado por Telcel, Coca-Cola y Netflix que se apropian de él para transformarlo a su antojo; por las cámaras que lo vigilan cotidianamente; por los proyectos estatales que lo alteran y destruyen. La obra de Urmeer plasma las condiciones económicas actuales que se traducen en la modificación del territorio. 

Isabel Sondéreguer 

Contacto